Dualidad

Dualidad (Poemario ilustrado)

Cuando uno crece rodeado de libros en casa, lo más normal es que antes o después le dé por consultar alguno. Poco a poco, curioso como Alicia, uno sentirá curiosidad de ver adónde lleva esa madriguera. El problema es que una vez dentro no va a querer salir de ese país tan maravilloso que son las letras. A mí me gusta leer novelas y, sin embargo, me dio por escribir poesía.

Este poemario se divide en dos partes: mundo idílico y mundo sensible.

La primera parte consta de poemas de infancia y juventud, pues, como dice Adriana, yo también tengo muy reciente mi infancia y la recuerdo con nostalgia, aunque sé que fue una etapa necesaria que ya ha pasado. Estos poemas tienen métrica y rima, buscan la belleza y hablan de esta etapa tan idílica exenta de problemas.

La segunda parte contiene poemas con una mayor libertad poética en rima y métrica, y tratan sobre todo temas mundanos y propios de un ser humano adulto, independiente, que tiene que lidiar con una sociedad que él no ha elegido y en la que vive, que se da cuenta de que el problema no solo es la sociedad, sino que él también debe cambiar y transformarse y necesita expresar lo que le está ocurriendo de alguna forma. Hay una gran influencia de poetas de calle.

Corazón helado

caballito blanco poetry slam
Ilustración de Marta Sobaco

Ella se sienta y suspira.
Sigue con su eterna espera,
gira la cabeza y mira
y, a la vez, se desespera;
de tanto llorar, delira.

Le grita a su corazón,
sonoro silencio guarda,
ya no acude la razón:
deja que en sus ojos arda
su deseo de pasión.

Sus cabellos, aireados,
pues una inocente brisa
mira a los desarropados
árboles de hojas sumisas,
en el parque acurrucados.

Se apaga el color del cielo.
Ya no le quedan más lágrimas,
solo queda el desconsuelo
del que no se consuela.
Las palomas alzan su vuelo.

Al pie de un acantilado,
arroja un poema al mar.
Se hundió el barco naufragado:
aquel que quiso viajar,
a su corazón helado.

A las distancias que estás hoy te pierdo

Festival de poemas,
te envuelven mientras bailas con el viento.
Al sol brillan tus gemas,
¡A ti el grito, el lamento!
¡A mí: la risa… y lleno el firmamento!

Consigues que te mire.
A la distancia que estás hoy te pierdo,
¡Haz que el mundo no gire,
que al pisar tu pie izquierdo
sólo quede mi beso en tu recuerdo!

Escribo en las paredes,
frases carentes de significado.
Para que no te enredes,
seré como el soldado
que quizás no vuelva a estar a tu lado.


Te preguntas en vano,
que es lo que piensa en el rato de ausencia,
¡A dónde se fue lo humano!
Recurro a mi creencia:
lo bello atenta contra la conciencia.

caballito blanco poetry slam
Ilustración de Marta Sobaco